Efectos del cambio climático: Transforman insectos plagas su comportamiento en Sinaloa

Modifican plagas su impacto en los cultivos. En proceso, introducción y diseminación de plagas exóticas. Convocan a incrementar la vigilancia fitosanitaria.

En Sinaloa se ha observado cambios de patrón en la fluctuación poblacional de algunos insectos o adaptación en otros por efecto del cambio climático.

Los signos más frecuentes de estos cambios son:

  • Incremento de poblaciones de insectos en épocas que anteriormente eran reducidas o bien moderadas.
  • Adelanto o retraso de la presencia de la población durante la temporada agrícola.
  • Ampliación del periodo de tiempo de su permanencia en los cultivos.

Por ejemplo, mosca blanca B. tabaci biotipo “B”, gusano cogollero, palomilla de la papa y el pulgón saltador (Paratrioza o Bactericera cockerelli) han mostrado cambios, al incrementar su presencia en épocas en que –históricamente- había sido limitada; o bien, se ha adelantado, retrasado o ampliado su presencia.

Los anteriores conceptos fueron señalados por el Dr. Edgardo Cortez Mondaca en el Congreso Nacional de Fitosanidad e Inocuidad en Hortalizas que, por primera vez, se organizó en Culiacán, Sinaloa, México, del 20 al 22 de agosto de 2014; afirmó que como una respuesta a los cambios climáticos, la estructura poblacional de las especies de insectos está mudando:

  1. Por alteraciones morfológicas excepcionalmente rápidas (una década).
  2. En la capacidad de vuelo.
  3. Duración de su ciclo biológico.
  4. Inducción de la diapausa (latencia).
  5. Fisiología del desarrollo.
  6. En su tolerancia térmica.

Modelos para cuantificar presencia, abundancia y distribución de insectos plaga

El doctorado en Entomología y Acarología Agrícola por el Colegio de Postgraduados de Montecillo, Estado de México, informó que actualmente pueden elaborarse proyecciones para cuantificar la presencia, abundancia y distribución de insectos plaga, como la palomilla de la papa (Sinaloa es líder nacional en la producción de papa). Afortunadamente esta cuenta con un modelo fenológico en tiempo fisiológico. Lo mismo existe para el  gusano alfiler del tomate, picudo del chile, gusano rosado y palomilla de la manzana, por citar algunos.

En la palomilla de la papa, precisó, el impacto del cambio climático prevé un incremento hasta por tres generaciones más durante una temporada: el pronóstico es para los próximos 80 años. Se predice el adelanto (69 días) en la aparición de poblaciones exponenciales y prolongación de estas durante un mayor tiempo.

El cambio climático, abundó el especialista del Campo Experimental Valle del Fuerte del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrícolas y Pecuarias,  viene a plantear un escenario más complejo con nuevos retos. Por ejemplo, para la elaboración de modelos de predicción se utilizan series climáticas históricas (de 30 a 50 años), pero ante la situación registrada recientemente, 20 años o menos, la pregunta es: ¿qué series de datos climáticos pueden ser utilizados? En ese sentido, estas series climáticas pueden tener poca utilidad; o bien, arrojar resultados sesgados: no presentan el mismo patrón de temperatura, radiación, lluvia u otros a los ocurridos hasta ahora, puntualizó.

Presencia de plagas exóticas

El cambio climático propicia otros fenómenos: introducción y diseminación de plagas exóticas. En Sinaloa, destacó, podría ser el caso de la cochinilla rosada y el psílido asiático de los cítricos, de introducción relativamente reciente (2005) y otras que, quizá por su poca relevancia, no destacan como plagas de importancia y pasan desapercibidas.

Aunque la introducción de organismos exóticos es un fenómeno dinámico registrado desde siempre, este se ha acrecentado con el cambio climático y el tráfico comercial más intensivo.  Sin embargo, la dificultad de predecir sus efectos en la introducción y diseminación de las especies de insectos, radica en que solo se conoce la dinámica poblacional de pocas especies e incluso, en el caso de las mejor estudiadas, la complejidad de las interacciones ecológicas es enorme.

 

Modificación de estatus de las plagas

El experto en Manejo Integrado de Plagas y  control  biológico, anotó que otro efecto previsto es el cambio de estatus: de plagas potenciales o secundarias, evolucionan a plagas de importancia principal: esto ocurre en la mosca de los estigmas en el cultivo de maíz de Sinaloa; la chiche ligus, reportada en algodonero y soya en el noroeste de México, pero generalmente como plaga de importancia secundaria. Sin embargo, en los últimos años se ha presentado en poblaciones elevadas, provocando daños y acciones de control en el norte de Sinaloa.

Naturalmente el cambio de estatus ocurre en sentido inverso y plantea retos para los propios insectos. Probablemente algunas especies se verán en desventaja, y repercutirá en su estatus, al pasar de plaga principal a secundaria, o a potencial, incluso extinguiéndose en algunos lugares.

En los trópicos, los mayores riesgos de extinción de insectos

El calentamiento en los trópicos, probablemente tenga consecuencias más perjudiciales: los insectos de estas zonas, en opinión del miembro del Sistema Nacional de Investigadores desde el 2005, son más sensibles a los cambios de temperatura: ellos en la actualidad viven muy cerca de su temperatura óptima. En contraste, las especies que viven en climas más fríos que su fisiología óptima, el calentamiento puede favorecer su condición física. Este análisis implica lo siguiente: en ausencia de factores que aminoren el impacto del cambio climático (como la migración y la adaptación), los mayores riesgos de extinción de insectos por el calentamiento global, pueden estar en los trópicos, en donde la biodiversidad es mayor.

El cambio climático ocasiona efectos negativos en la implementación de medidas de control de insectos plaga, en la ejecución de actividades agrícolas y retraso en la fecha de siembra. Esto es por la ocurrencia de lluvias extraordinarias, que han sido más recurrentes en los años recientes.

La afectación en aplicaciones de insecticidas, afirma el investigador, será la degradación de estos insumos, al momento de asperjarlos, por efecto de temperaturas elevadas y radiación, y de rayos ultravioletas por encima de lo “normal”.

El retraso de las aplicaciones de insecticidas, por condiciones desfavorablesprolongadas y lluvias imprevistas (inmediatas a las aspersiones de estos productos), reducirá su efecto. El control o manejo de plagas podrán ser afectadas: los muestreos, por ejemplo.

El empleo de feromonas, para monitoreo o supresión de la cópula, se degradarán más rápidamente, por consecuencia de temperaturas elevadas y alta radiación. Así también, será afectada la liberación de enemigos naturales en el control biológico por condiciones de mal tiempo.

 Incrementar la vigilancia fitosanitaria

Edgardo Cortez Mondaca propone al menos dos acciones a desarrollar para prevenir los efectos del cambio climático, relacionadas con la introducción y control de insectos plaga:

  1. Mantener un monitoreo estrecho de los efectos que se registren: cada caso deberá analizarse y valorarse por separado para definir medidas de atenuación o correctivas, pero también afectará la implementación de medidas de control de insectos plaga.
  2. Incrementar la vigilancia fitosanitaria para detectar, evitar, retrasar y disminuir, en la medida de lo posible, la introducción de especies exóticas, así como realizar estudios para definir medidas que contribuyan a predecir la ocurrencia de estos eventos con propósitos de control.