Mosca del champiñón: Una nueva amenaza para la horticultura

Su ataque se centra en las raíces de las plantas. Recomiendan el monitoreo y Manejo Integrado de Plagas

La mosca del champiñón, también conocida como mosca del mantillo, mosca negra, mosca del suelo, mosca del sustrato o fungus gnat, es un nuevo insecto plaga que daña cultivos en invernaderos, casa sombra y campo abierto; se le puede encontrar en chile bell pepper o pimiento, pepino, tomate, cebolla, ajo y plantas ornamentales (clavel, begonia, rosa…), entre otras, informó Carlos Ramón Bernal Ruiz, durante su exposición en el Congreso Nacional de Fitosanidad e Inocuidad en Hortalizas, realizado en Culiacán del 20 al 22 de agosto de 2014.

El asesor y consultor de empresas hortícolas de agricultura convencional y orgánica destacó que los principales daños son ocasionados por las larvas; estas se alimentan de materia orgánica, algas, hongos, pero sobre todo de las raíces y en particular de los pelos radiculares, lo cual dificulta la absorción de nutrientes y produce un debilitamiento general de la planta. Indirectamente, puede producir infecciones por hongos, nematodos, bacterias o virus donde la larva ha masticado la superficie de los pelos radiculares e introducirse a las raíces, pudiendo ocasionar serios daños a los cultivos establecidos.

Daños de la larva de la mosca de los champiñones   

Daños de la larva de la  mosca de los champiñones.

 Larvas en diferentes instares de fungus gnat

Larvas en diferentes instares de fungus gnat.

 Uso del monitoreo

El especialista con estudios de maestría en ciencias por la Universidad Autónoma de Chapingo propone el empleo del monitoreo, como una de las herramientas útiles para detectar y disminuir la presencia de adultos de fungus gnat; se deben colocar trampas amarillas adhesivas, por encima de la altura del cultivo, en una relación de 10 a 20 trampas por 1000 m2, puntualizó.

 Manejo Integrado de Plagas

Algunas medidas de manejo integradoque deben introducirse, expuso Bernal Ruiz, son:

  1. Mantener las instalaciones de trabajo limpias, y evitar la acumulación de basura. Eliminar la maleza y la materia orgánica en proceso de descomposición.
  2. Revisar la plántula al momento de su compra para detectar la presencia de adultos y larvas.
  3. Evitar el uso de compostas que no han cubierto adecuadamente su proceso de compostaje.
  4. Pasteurizar el sustrato utilizado para la producción de plántula.
  5. Utilizar un sustrato con buen drenaje para evitar los excesos de humedad.
  6.  Riegos normales, para un desarrollo adecuado, sin que este se vea afectado.
  7. Evitar encharcamientos de agua en las áreas de trabajo.
  8. Enterrar o quemar las plantas con daños causados por fungus gnat.
  9. Efectuar una fertilización balanceada.
  10. Mantener los sustratos lejos de las mallas, túneles o invernaderos.
  11. Evitar la presencia de algas  de ser necesario eliminarlas.

Manejo biológico

En cuanto a manejo biológico deben usarse enemigos naturales, exhortó el excatedrático de la Universidad Autónoma de Sinaloa; citó a Bacillus thuringiensis o a los nematodos entomopatógenos Steirnernema feltia, Sterinernema carpocapsae, S. scapterici, S. anomali, S. riobravis y Heterorhabditis megidis. Destacó a S. feltiae por sus tasas de mortalidad superiores al 90% contra larvas de la mosca del champiñón en una dosis de 20 g/L.

 Uso de nematodos entomopatógenos, como opción de control biológico

Uso de nematodos entomopatógenos, como opción de control biológico.

 Manejo químico

Carlos Bernal Ruiz señaló que el control de la mosca del mantillo puede realizarse con el uso de insecticidas de amplio espectro y biorracionales. Algunos de ellos son: Buprofesin 0.5-1.0 L/ha; piretrina natural 0.75- 1/0 L/ha; diatomeas 2.0 kg/ha; azadiractina 500 cm3 – 1.0 L/ha; deltametrina 225 cm3/ha; jabón potásico 1.0- 2.0 L/ha; Malathion 1.0-2.0 L/ha; Diflubenzuron 1.75 g/L; Imidacropid 0.5 mL/L; Cyromazina 100-150 g/ha y Cloronantriniprole 375 mL/ha.